TRATAMIENTO

¿CUÁL ES EL TRATAMIENTO PARA LA EII?

El tratamiento de la enfermedad inflamatoria intestinal ha de ser individualizado y multidisciplinar, con el objetivo de evitar brotes de actividad y conseguir mantener la enfermedad inactiva. En la actualidad no se dispone de un tratamiento curativo, pero si disponemos de varias alternativas terapéuticas que consiguen frenar la actividad de la EII, evitar sus complicaciones y mejorar la calidad de vida que generalmente se encuentra deteriorada en estos pacientes.

Desde ACCU España nos informan de que existe una amplia variedad de tratamientos disponibles e indicados según la gravedad del brote (leve, moderado o grave) que pueden ser ser usados por separado o, incluso, combinándose entre sí. Destacan, por orden de menor a mayor complejidad, los tratamientos farmacológicos convencionales, las terapias biológicas y la cirugía. Otros métodos más innovadores, como el trasplante de células madre, se emplean en un limitado número de pacientes cuando han fracasado todas las opciones previas de tratamiento.

COMPLEJIDAD DEL TRATAMIENTO
TIPOS DE TRATAMIENTO
  • Se puede utilizar antibióticos junto con otros tratamientos cuando se producen infecciones relacionadas con la EC.
  • Los aminosalicilatos (5-ASA) y los corticoides son con frecuencia el primer paso para controlar los síntomas al disminuir la inflamación.
  • Los inmunomoduladores se utilizan con frecuencia para ayudar a mantener la remisión de la enfermedad. Reducen la actividad del sistema inmune y son eficaces para mantener la remisión.
  • Los biológicos: están indicados en personas con enfermedad activa de moderada a grave que no han respondido bien al tratamiento convencional. Pueden ayudar a controlar los síntomas y mantener la remisión; también pueden ayudar en la curación de la mucosa. Los llamados medicamentos biosimilares son han sido desarrollados para tener un alto grado de similud con un fármaco biológico de referencia. La Comisión Europea ha publicado en varios idiomas la guía Lo que debe saber sobre los medicamentos biosimilares.

Sin embargo, no hay dos enfermedades iguales entre los pacientes afectados por EII. Cada persona es diferente y a cada una le afecta de una manera distinta. Es por ello, que no hay un tratamiento común para todos los pacientes.

Es más, incluso cuando coincidas con otros pacientes a la hora de tomar los mismos medicamentos, la dosis que el médico te recete es solo para ti, al igual que los resultados que se consigan.

Texto revisado por Santiago García López. Responsable de la consulta monográfica de enfermedad inflamatoria intestinal. Servicio de Aparato Digestivo. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

A veces las personas con Enfermedad Inflamatoria Intestinal requieren cirugía. Sin embargo, debido a que la enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier parte del tracto digestivo, el tratamiento quirúrgico va a variar en función de la zona afectada.

Por ejemplo, a veces es necesaria la cirugía para drenar un absceso o para hacer una resección intestinal (extirpación de una parte del intestino) con el fin de solucionar una estenosis (estrechez intestinal o una obstrucción). En algunos casos, se puede realizar una estricturoplastia en la que en lugar de extirpar, se realiza un ensanchamiento de la estenosis.

También es necesaria la realización de una ostomía en determinados casos, aunque cada vez es menos frecuente este tipo de cirugía.

Además de la cirugía específica del intestino delgado, los pacientes con enfermedad de Crohn también pueden someterse a una intervención quirúrgica para tratar las complicaciones de la enfermedad. Por ejemplo, si has desarrollado una fístula (algo especialmente habitual), hay procedimientos disponibles para reducir el dolor y facilitar su curación.

En la colitis ulcerosa

La primera opción que tiene en cuenta el cirujano es la creación de un reservorio ileoanal. Es decir, una bolsa interna realizada con el íleon terminal unido al recto o al ano. En estos casos las heces se expulsan por el ano en lugar de por una bolsa de ostomía. Una cirugía posible si el recto se encuentra en buenas condiciones y sin problemas de incontinencia.

Si esas condiciones no se dan, se considera la extirpación del colon y el recto (protocolectomía total) que elimina los síntomas de la colitis ulcerosa.

Como consecuencia, el paso natural de las heces cambia, por lo que el cirujano puede realizar una ileostomía (conexión del intestino delgado con el abdomen). En este caso hay que utilizar una bolsa que irá adherida a la piel del abdomen y que recogerá las heces que se eliminen.

Texto revisado por Santiago García López. Responsable de la consulta monográfica de enfermedad inflamatoria intestinal. Servicio de Aparato Digestivo. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

Nutrición enteral

Es el soporte nutricional a través de alimentos preparados específicamente para ser administrados por vía oral, por sonda nasogástrica o gastrostomía. Estos preparados están compuestos por grasas, hidratos de carbono y proteínas que se obtienen artificialmente de los alimentos por diferentes procesos industriales y son complementados con vitaminas y minerales.

En la Enfermedad Inflamatoria Intestinal puede ser utilizada como tratamiento complementario para restaurar el estado nutricional en caso de desnutrición, para promover el crecimiento en niños y como tratamiento primario para inducir la remisión en casos pediátricos.

Ésta última utilidad es utilizada en niños y adolescentes con enfermedad de Crohn, de diagnóstico reciente y con el intestino delgado afectado. Aunque la tasa de remisión sea algo menor al uso de corticoides, es compensada por la relación riesgo/beneficio. Se suele administrar por vía oral y pueden tener distintas presentaciones, en forma de batidos o de yogures de distintos sabores para adaptarse a los gustos del paciente.

Suplementos

La Enfermedad Inflamatoria Intestinal puede interferir con la absorción de los nutrientes de los alimentos. La inflamación, la extirpación de determinados tramos intestinales y la menor ingesta de alimentos cuando hay brote y/o dolor, provocan malabsorción intestinal y la pérdida de proteínas.

Además, algunos de los medicamentos que tomamos para la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa también pueden interferir en esta absorción.

Los déficits más frecuentes en los pacientes de EII son los siguientes:

  • Calcio. Ocurre principalmente en pacientes tratados con corticoides y es importante complementarlo con vitamina D ya que ayuda a la absorción del calcio.
  • Hierro. La causa más habitual de este déficit son las hemorragias intestinales (es la causa más habitual). También pueden ocurrir por un déficit de aporte con la alimentación, por un déficit de vitamina B12 y ácido fólico y por malabsorción.
  • Vitaminas B12. Ocurre cuando existe inflamación o extirpación del íleon terminal.
  • Ácido fólico. Ocurre por un déficit de aporte en la alimentación, por inflamación o extirpación del yeyuno y por la toma de sulfasalazina.
  • Sodio y potasio. Ocurre cuando existe inflamación o extirpación del intestino grueso.

Texto revisado por Santiago García López. Responsable de la consulta monográfica de enfermedad inflamatoria intestinal. Servicio de Aparato Digestivo. Hospital Universitario Miguel Servet. Zaragoza.

INFORMACIÓN AMPLIADA
 Enfermedad Inflamatoria Intestinal. IV Edición. GETECCU. Guías ECCO

Enfermedad Inflamatoria Intestinal. IV Edición. GETECCU. Guías ECCO