FAQS

Lo es en la medida en que su origen es desconocido y autoinmune. El cuerpo se ataca a sí mismo por una equivocación de ciertos glóbulos blancos y provoca una inflamación crónica que no se puede curar, sólo tratar con medicamentos.

Cada persona es diferente. Hay quien se pasa tres meses en el hospital y quien en quince días con un buen tratamiento se va a casa. Tiene complicaciones que afectan a todo el cuerpo desde la piel a los riñones.

Sería recomendable acudir a una persona especialista en dietética y nutrición para mejorar la calidad de vida. Cada persona tiene unas necesidades y unas reacciones distintas, la enfermedad no afecta a todo el mundo de la misma forma.

Al igual que en el caso de la alimentación, es necesario que sea el personal médico quien oriente sobre el tratamiento y su duración debido a la diferencia del comportamiento de la enfermedad en cada persona.

Generalmente la EII puede aumentar la predisposición a padecer otras patologías de carácter autoinmune, sin embargo, cada caso es distinto.

No como tal, no se hereda como rasgo un genético. Sin embargo, con el tiempo se ha comprobado que sí que existe cierta predisposición genética en algunas personas que, junto con otros factores externos, provocan que se desencadene la enfermedad.

Es una afección que funciona a modo de brotes. Hay momentos de tranquilidad, pero no se sabe por qué se desencadena una crisis con dolores de tripa, cansancio, pérdida de peso y de apetito, vómitos, diarrea, sangrado rectal. A menudo hay que coger la baja, no puedes estar al 100% en tu vida.

El dolor se debe al aumento de la actividad inflamatoria, a veces el dolor cursa con procesos inflamatorios paralelos y, en otras ocasiones, sin haber este tipo de procesos puede haber dolor de forma intermitente, apareciendo y desapareciendo sin seguir un patrón.

Según las instituciones sanitarias en el País Vasco se registran unas 7.000 personas con EII y en España se sabe que son más de 170.000 las personas afectadas. En ACCU Álava en la actualidad hay más de 160 personas socias, aunque no es una realidad ya que son muchas más las personas que acuden a las consultas por este motivo, que además tiende a aumentar, teniendo más incidencia entre la población joven. Las últimas estadísticas apuntan a que la incidencia es de entre 7 y 10 nuevos casos al año por cada 100.000 personas a nivel estatal.

Sí, está demostrado que se produce sobre todo en los países desarrollados y algunos estudios la relacionan con el estrés y productos químicos, entre otros. Desde hace 30 años la incidencia ha subido. Avanza más en el Sur que en el Norte de Europa, donde se ha estancado.

Actualmente existen varios grupos cuya actividad se centra en la investigación de la EII: a nivel estatal GETECCU y a nivel internacional ECCO. Osakidetza cuenta con publicaciones relacionadas con la EII, a las que se puede acceder a través de su web. Algunos/as especialistas indican que ha habido muchos avances en esta afección, pero el/la paciente no los percibe así. Los avances tardan en llegar a las personas afectadas.